Artes marciales ¿Pasatiempo, deporte o estilo de vida?

   

Mucho se ha escrito acerca de la teoría y práctica de las artes marciales, existen versiones distintas, argumentos favorables o adversos hacia éstas, se han suscitado controversias de qué estilo marcial es mejor que otro, incluso qué escuelas dentro del mismo género son superiores o si provienen de una raíz más directa dentro de su historia.

El objetivo de este ensayo, no es buscar una verdad absoluta, ni comparar un arte marcial con otro, tampoco indagar en la historia y veracidad de cada uno de los diferentes estilos; en esta ocasión, el objetivo principal radica en buscar una coincidencia que todas y cada una de las disciplinas poseen, ese aspecto en común que quienes hemos practicado alguna disciplina de este estilo lo hemos experimentado. A simple vista, pudiera deducirse que esa característica en común sería el aprender a defenderse, si bien es cierto, existe algo adicional que quisiera analizar con más detalle.

 

 

 
 
   

Las artes marciales poseen una característica peculiar, ésta es: que siempre existe alguna que puede adaptarse a la forma de ser y necesidades de la persona que las practica, ya sea por simple pasatiempo, para hacer ejercicio o para dedicarse a la práctica y difusión de las mismas.

 

¿Pasatiempo?

   

Si hablamos de artes marciales como un pasatiempo, podremos encontrar una buena opción para poder utilizar nuestro tiempo libre después de las actividades de la escuela, hogar o del trabajo, debido a que por su naturaleza, es una técnica óptima en contra del estrés que la vida cotidiana trae consigo. En este caso, tal vez no se busque llegar a un grado avanzado, sólo se tenga como objetivo principal el escape del estrés y el uso del tiempo libre, como ya se mencionó. Bajo este aspecto, quien lo lleva a cabo, se encontrará en una situación en donde sólo existen dos opciones: adentrarse más a fondo en el entrenamiento o abandonarlo; esto es debido a que el entrenamiento marcial exige una dedicación de tiempo y rendimiento elevado, practicarlo sólo esporádicamente, traerá sólo beneficios a corto plazo, los cuales terminarán pronto; sin mencionar que en la normatividad de las escuelas de artes marciales, se exige un elevado grado de compromiso. Existen opciones de técnicas tipo aeróbicos que pudieran asemejarse de alguna manera a las artes marciales, además de que estas pueden realizarse de un modo menos frecuente y la exigencia es menor, sin embargo, en un sentido estricto, pueden no ser un arte marcial propiamente dicho, lo cual no descarta la existencia de esta posibilidad.

 

¿Deporte?

 

Practicar un arte marcial como actividad deportiva, es otra opción que existe, bajo esta premisa, se encontrará la posibilidad de desarrollar una condición física que a su vez generará un estado óptimo de salud, en la persona quien lo realiza, sin dejar de mencionar los premios y reconocimientos que se pueden obtener posterior a alguna competencia exitosa, además del bienestar psicológico que trae consigo por elevar el autoestima de la persona. En este caso, el grado de compromiso es sustancialmente mayor, debido a que implica una inversión mayor de tiempo y de adaptación a una disciplina más estricta si te tiene como objetivo el ganar cualquier torneo, además de someterse a cierto régimen alimentario y dejar de realizar ciertas actividades sociales (fumar, ingerir bebidas alcohólicas, desvelos, entre otros) con el fin de obtener un mejor rendimiento. Existen disciplinas que se dedican única y exclusivamente a preparar a aquellas personas para contender en diferentes competencias y obtener los mejores resultados.  

Como se puede observar, en los puntos anteriores, existen ciertos beneficios que el arte marcial genera cuando es practicado, es una herramienta liberadora de las presiones que la propia vida trae inmersas, mejora el estado de salud de la persona al momento de forjar una mejor condición física, un mejor estado de salud emocional o psicológico, además de que en ambos casos se deja abierta la invitación a entrar de lleno a su práctica, adicional a esto, existe otra similitud que las artes marciales posee cuya importancia es de una magnitud mayor a cualquier otra, ésta es, la adopción de su práctica como un estilo propio, como una forma de vida…

 

¿Estilo de Vida?

   

Practicar un arte marcial deja de ser un pasatiempo o una forma de realizar ejercicio físico (deporte) cuando ésta es adquirida como una forma de ver la vida, no importa el sistema que se practique, lo importante es llevarlo a cabo en todos los momentos de la vida, esto sólo puede ser posible cuando se aprende y aplica además de los movimientos físicos, también la filosofía que cada estilo marcial posee. Ésta es la mayor similitud que las artes marciales pueden tener, debido a que todas y cada una de estas tienen como principal objetivo el bienestar de la persona que lo realiza a través de una salud física, psicológica y del desarrollo de su calidad como persona la cual puede aplicarse tanto en la escuela, en el trabajo, con los amigos y demás.

 

Practicar un arte marcial como un estilo de vida, implica conocerlo desde sus orígenes, saber la razón de su existencia, el motivo de sus movimientos, la lógica que cada grado posee, el crearse una disciplina para su entrenamiento sin descuidar cualquier otra actividad propia de cada persona, esto pudiera apreciarse como un costo que las artes marciales exigen, lo cual puede ser cierto, su práctica demanda tiempo y esfuerzo, sin embargo, así como puede ser demandante, también es generosa al momento de dar los beneficios intrínsecos y adicionales que siempre otorgan a sus practicantes.

 

Dentro de los beneficios intrínsecos, ya se ha mencionado un buen estado de salud física y psicológica, sin olvidar la creación de autoconfianza para sentirse seguro de poder defenderse en cualquier situación amenazante en donde la vida propia o de algún ser querido pudieran verse en peligro;  el ganar en alguna competencia también puede ser un beneficio que entre en este rubro, así como otro importante es llegar a un grado avanzado que en la mayoría se representa como una cinta negra; no obstante existen otros beneficios invisibles o adicionales que se obtienen con el simple hecho de practicar algún arte marcial.

 

En lo que corresponde a los beneficios adicionales pueden ser variados y muy particulares para cada persona, la práctica de un arte marcial implica convivencia y esto puede convertirse en socialización la cual puede dejarte un sin número de amistades o conocer a alguna persona de la cual uno se puede enamorar, además de que los compañeros pueden llegar a convertirse en una familia muy sólida con quienes puedes contar incondicionalmente, también, al momento de ayudarte a descubrir tus habilidades, pueden ser un gran orientador vocacional al momento de querer elegir una profesión; existen más beneficios que las artes marciales pueden otorgar de forma adicional, estos son sólo unos ejemplos que pudiera citar de manera muy personal por haberlos obtenido pero cada persona en particular puede obtener algunos o muchos otros y sólo se puede saber cuáles son al momento de iniciar la práctica de algún sistema marcial. Así es como puedo concluir diciendo que la similitud más grande que todas las artes marciales poseen, radica en los beneficios adicionales que cada quien encontrará en el camino…

 

¿Cuáles son los tuyos?

   

 

Lic. Diego Velázquez