La influencia de las artes marciales en el desarrollo

integral de un niño


         


Una buena orientación en el desarrollo de las capacidades físicas, psicológicas y espirituales desde la infancia son de real importancia para lograr un desarrollo integral en el niño, que con el correr de los años se convertirá en un adulto funcional para la sociedad.

En las artes marciales, éste es uno de los objetivos a alcanzar, ya que se trabaja con el triple concepto de cuerpo, mente y espíritu.

¿Pero porqué hacer énfasis en la influencia positiva de las artes marciales en el desarrollo integral de un niño?, lo anterior parte de la realidad que se vive actualmente, en donde existen infinidad de actividades extraescolares que buscan el desarrollo de capacidades para todo tipo de individuos, pero la mitad de ellas se limitan a trabajar ámbitos concretos de dichas capacidades, olvidándose que una de las principales bases para el desarrollo, crecimiento o superación de cualquier individuo, en particular del niño, es la motivación, ya que sin motivación no se llega muy lejos y por lo tanto el niño se frustra si no consigue lo que se le plantea, situación que ocurre con bastante regularidad si se toma en consideración que la actividad está dirigida a un fin único que será, seguramente, centrado en las dificultades del niño.

Si analizamos todas las posibilidades que tienen las artes marciales como base para descubrir las capacidades de niños nos daríamos cuenta de que sería una magnífica propuesta metodológica para llevar a cabo en el ámbito de la educación no formal.

Podríamos empezar por mencionar que en las artes marciales se busca un desarrollo psicomotriz, coordinación, equilibrio, disciplina, respeto, orden, lealtad y superación.

Siendo importante mencionar que uno de los más grandes conceptos con los que se trabaja dentro del ámbito de las artes marciales es el respeto, mismo que es impuesto por el maestro de acuerdo a su grado, mostrándolo a todos los alumnos por igual, de éste modo hace que ese sentimiento se comparta, sobre todo por el hecho de que no crea diferencias injustas y las que el grado plantea se asumen como necesarias ya que cada uno ha adquirido el suyo con su esfuerzo y dedicación, aquí es donde entran el orden y la disciplina que nacen del respeto.

Del mismo modo debemos destacar los factores favorables que plantea al ser una educación prospectiva; ir cambiando de cinturón según se consiguen unos objetivos determinados, provoca ese sentimiento de meta que da fuerzas para pasar el siguiente tramo con más ganas y crea en los niños una motivación intrínseca muy favorable.

Derivado de lo anterior se empiezan a desarrollar en el niño conceptos como la aceptación, tanto la auto aceptación como la aceptación al resto del grupo, así como la integración, la socialización y el tema del auto concepto.

Los cuales son factores esenciales en la formación del niño y con gran repercusión en su futuro si no se tratan con tacto. Siendo también la base sobre la que el niño acepta sus metas como realizables, asimismo aprende y comprende que debe mantener una actitud de lucha continua para no rendirse tras los fracasos.

Dentro de las artes marciales, la figura del maestro adquiere gran trascendencia e importancia en la influencia sobre sus alumnos, por tanto es muy importante que el criterio desde el cual realiza su enseñanza sea congruente con los valores que intenta trasmitir al niño, puesto que tiene en sus manos la responsabilidad de formar niños a los cuales debe hacerles entender la importancia de la vida y a partir de ahí enfocar sus enseñanzas hacia el bien. No se trata de que los alumnos aprendan a sacar ojos y romper cuellos, se trata de que entiendan la magnitud de sus actuaciones y de crear así el sentimiento de la responsabilidad y fomentar del mismo modo el auto- control.

Aprenden también a perder y a ponerse en lugar del compañero cosa que hace que su egocentrismo disminuya, la individualización y el trabajo en equipo, dos características esenciales para una buena enseñanza, también están presentes, ya que el niño aprende a trabajar solo y con sus compañeros.

Al poseer tantos fines propuestos por multitud de psicopedagogos como base para una buena educación, las artes marciales deben considerarse como una actividad muy completa, cuya influencia permite un desarrollo integral en las capacidades del niño.

 

 

  Sensei Andres Pérez Espinosa    
     
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