CINTA NEGRA...TODO Y NADA


     
   

En prácticamente todas las Artes Marciales, el seguimiento de los conocimientos adquiridos se representa mediante cintas de colores, éstas indican el avance que el practicante ha logrado dentro de su sistema siendo la cinta negra el objetivo principal.
En este sentido hay dos puntos de vista que se contraponen y que personalmente considero equivocados.

Al Dojo ha llegado gente con la intención de practicar pero que señalan no estar interesados en hacer exámenes ni obtener cintas pues su único objetivo es aprender y aprender, curiosamente  muchas de estas personas ya habían “aprendido” kung fu, tae kwon do, karate do, kick boxing , etc. y en su supuesta búsqueda de conocimiento llegaron hasta nosotros para aprender más.  Este tipo de personas carecen de objetivos claros en su camino dentro de las artes marciales, son soberbios al creer que ellos mismos son quienes pueden calificar sus logros o avances en determinada Arte Marcial, creen saber en qué momento han logrado asimilar todo el conocimiento  y ya no tienen nada más que aprender por lo que continúan su camino en busca de algo más en otro dojo, con otro maestro y otro sistema; son más bien personas que no se comprometen ni están dispuestos a seguir un orden y por lo tanto no concluyen absolutamente nada.

Por otro lado, están aquellos que se presentan con la intención de aprender pero lo primero que quieren saber es cuántas cintas hay en el sistema  y cuánto tiempo lleva alcanzar la cinta negra, si ya han practicado algún otro arte marcial esperan que el grado obtenido en aquél sea revalidado en éste  “porque ya voy adelantado, porque ya no quiero empezar de cero”. En este caso el practicante está más enfocado en obtener grados y ser reconocido por un cinturón más que por su calidad y competencia como artista marcial; por lo general son personas que se consideran superiores a otro compañero que porta un grado menor pero se empequeñecen ante alguien con un grado mayor y no precisamente es cuestión de respeto de jerarquías, sino que centran  todo su valor como artista marcial y como persona en el color de una cinta. Son niños y adultos, cintas blancas y negras que andan por la calle con su uniforme y su cinta puesta  porque necesitan ser admirados por cuanta gente logre verlos.


En realidad la Cinta sí tiene un valor, un gran valor, la cinta representa el esfuerzo, el trabajo, la dedicación, el dolor, el sudor  y la sangre vertidos en el área de entrenamiento, pero también representa una gran responsabilidad y por  tal motivo debe portarse con honor, amor, respeto y humildad.

¿La CINTA NEGRA? La Cinta Negra lo es TODO para aquél que la posee pues debe representar su maestría, su calidad técnica y humana, su crecimiento como Artista Marcial y como persona. Pero al mismo tiempo la Cinta Negra es NADA, porque la esencia, el conocimiento y la experiencia están en la persona no en un trozo de tela obscura atada a la cintura.
  Sifu Nohemi Gómez H.  
   
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